Desde el 14 de y hasta el 23 de octubre cerca de 180 editoriales presentan sus publicaciones en la explanada del Zócalo capitalino del Distrito Federal. Y como cada año, hay de todo un poco. Precios accesibles, rarezas, ediciones pasadas. Pero lo que nunca falta es la cultura.
Tuve la oportunidad de asistir el día martes y a decir verdad me dejó con un buen sabor de boca. Estaba yo buscando algo sobre programación y aunque los títulos que encontré ya tienen algunos años de publicación quedé satisfecho con los precios, aunque no tanto con la variedad. Entre tantas editoriales solo tres tenían libros dedicados al tema que estaba buscando. Y de esas tres solo McGraw Hill llenó al 100% mis espectativas. Es decir, quería un libro de programación y me llevé un libro de programación. En resumidas cuentas hay publicaciones para todos gustos y necesidades.
Dentro de las editoriales que hay que mencionar sin duda están: Conaculta, Porrua, Océano, Trillas, Larousse, Lectorum, Paidós, además de las principales instituciones educativas del país como son el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana.
Desafortunadamente para los lectores ya entrados en este suculento arte, parecería que hay una sobrecarga de libros de texto de niveles básico y medio básico. Hay muchos estands que ofrecen parafernalia didáctica como lo son rompecabezas, modelos de madera, libros para colorear y recortar. Y aunque hay una marcada mayoría de estos puestos, no se opaca la intención de la difusión cultural. Libros como el Diccionario de mexicanismos de la editorial Siglo XXI (ISBN: 9786070302442 ), la edición conmemorativa de La región más transparente (ISBN: 9788420422503 ) y las ya acostumbradas novedades literarias te harán olvidar por un momento que en México los libros que más se venden son los de niveles de educación básico.
Además de ir a ojear y/o comprar libros también hay actividades culturales a lo largo del día. Conciertos, presentaciones de libros, mesas redondas, charlas, recitales, cuenta cuentos, talleres, espectáculos de danza. En fin todo un banquete cultural para los chilangos y los no tan chilangos.
En conclusión una feria cultural en muchos aspectos. Si hay oportunidad se debe asistir, solo es una vez al año. Sin más que pueda decir se abre el espacio para que los asistentes nos compartan sus experiencias en los comentarios de esta entrada.
Espero sus no comentarios.

Posted on octubre 20, 2011 porAXEM
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