octubre 20, 2011
octubre 14, 2011
Ergo No. 4 Año 2 Por Mariana Orantes En la construcción del olvido la mañana más triste parece que no termina de caer y cada piedra o ceniza regresa a su propio origen donde nada crece donde las heridas se llevan en la carne Después, rescatar los nombres de las cosas ordenarlas en… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Eduardo Rocha Guevara Con la colaboración de: Jorge Chacón Garza Germán Roberto González Díaz Alejandro Medina Fuentes Aparentemente, Nueva Zelanda no resulta ser un país que sobresalga en cualquier ámbito internacional. Típicamente, este lugar es mejor conocido por ciertos datos, símbolos e imágenes transmitidas por los medios de comunicación… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Juan Francisco López Martínez Fotos del centro histórico de San Luis Potosí
Ergo No. 4 Año 2 Por Iveth Laguna (trixivie en twitter) Tenía 9 años la primera vez que leí a Sabines. De ese primer acercamiento recuerdo los amorosos, tía chofi, la cojita está embarazada, miss x, los he visto en el cine, lento amargo animal y yo no lo sé de cierto. Me gustó porque… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Arturo Ruíz Me levanto todos los días a las siete treinta Y preparo el desayuno. Mucho café con dos gotas de leche para mí. Todo el resto de la leche. Con las gotas de café que me sobran para ella. Al rato me quedo solo. Me paseo de… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Gilberto Soriano Maruja tú tienes que comprender que yo soy el negro más sabrosón. Así dice la cumbia que disfrutan los chimahualquenses en el baile sonidero de la fiesta de Santa Elena, patrona del barrio. Maruja tú tienes que comprender que yo no nací para una mujer. Allá en… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Bersercker Historias van, historias vienen. La larga tradición oral en México y en diversas partes del mundo abunda en relatos de espantos y aparecidos. Relatos que se escuchan de labios de las personas mayores, la gente de provincia, del viajero que se mueve por las carreteras, del habitante de… [Leer más…]
Ergo No. 4 Año 2 Por Rui Caverta Un solo paso Calle adentro y se encontraría en el hotel Dunas. Ahí donde las mujeres secas y los hombres de mirada ausente iban lo mismo a realizar un cándido Suicidio o a dejar su Veneno furioso dentro de otros u otras. Pagó la habitación, entró y… [Leer más…]
octubre 14, 2011
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